Los procesos neuropsicológicos básicos son funciones que nos ayudan como seres humanos a relacionarnos con el mundo que nos rodea, permite captar, procesar, y responder a estímulos expuestos por nuestro medio ambiente. Como resultado de esta interacción, se manifiesta nuestra conducta y se forja la toma de decisiones. Nuestros pensamientos son generados por una memoria que codifica y descodifica información de nuestro entorno, que a lo largo de nuestra existencia hemos almacenado. Con todo lo antes mencionado, existe una explicación científica metodológica que nos hace comprender un poco más el proceso por el cual paso una toma de decisión, para ello nos valemos de los procesos neuropsicológicos básicos que son; percepción, aprendizaje, lenguaje, pensamiento, atención, memoria, motivación y emoción. Las neurociencias son pieza fundamental en este saber ya que nos explican el funcionamiento de nuestro sistema nervioso y el cerebro.
Ahora bien, en el sistema forense, para poder explicar el comportamiento humano ante un hecho delictivo, se necesita de una respuesta técnico-científica metodológica, que nos permita argumentar, por ejemplo, si existió la facultad de elección, es decir; si se pudo comprender las implicaciones de tal elección al momento de cometer un delito, por mencionar un ejemplo; las funciones ejecutivas voluntarias podrían responder a tal pregunta. En el derecho penal se califica la intencionalidad. Se necesita de un estudio y a su vez una valoración objetiva del caso investigado, es decir; contar con elementos facticos medibles del hecho.
Por consiguiente, en la evaluación psicológica de servidores públicos o testigos, ante una denuncia y en general en todo el proceso, se solicita platicar con mayor precisión posible el acontecimiento. Por dar un ejemplo en las denuncias de abuso sexual, el hecho da lugar en espacios cerrados y sin ningún testigo. Esto limita el alcance de pruebas y con mayor responsabilidad el estudio debe corresponder a toda normativa. El peritaje psicológico (opinión técnica sustentada científicamente) su elaboración en particular conlleva un estudio muy minucioso de la víctima (procesos psicológicos básicos) así como también de la entrevista, debido a que nos narra los hechos, contexto social y cultural del sujeto en estudio. Materia fundamental para el perito puesto que nos ayuda a comprender la mente de la persona evaluada. Se le realiza pruebas estandarizadas que pudieran evaluar estos procesos neuropsicológicos. Por ejemplo, la memoria es una función cognitiva que nos permite codificar, almacenar y recuperar información. Valorar este elemento es crucial al hablar de un evento traumático, en ocasiones la víctima, no lo puede verbalizar fácilmente, pero el lenguaje paraverbal ya nos está comunicando algo, el recuerdo se puede basar en sensaciones físicas, somáticas o emocionales, es decir; se queda sujeto en la amígdala y áreas del sistema límbico, lo que se denomina memoria implícita. Es importante hacer uso de terminología teórica científica para corroborar y explicar estos testimonios.
En el caso de un posible imputado, se debe medir la intencionalidad. Aquí entra en materia la toma de decisiones el cual puede estar sujeto bajo situaciones de estrés o presión. Y lo que califica un juez es la responsabilidad positiva.
En concreto, el estudio a detalle puede argumentar si se trató de un hecho de violencia o un tipo de agresión, si existió una motivación, la voluntad y la intención. Por otro lado, se debe considerar si existe un daño cerebral, alguna afectación en la corteza prefrontal entre otras, razón por la cual que se vea afectada la toma de decisiones, lo que daría lugar a una imputabilidad disminuida. O si el caso, se originara en una situación de mucho estrés por existir una amenaza ante la integridad física podría tratarse de una agresión, lo cual es una conducta adaptativa de protección, sin medir en el momento de su ejecución, el daño o las consecuencias.
En conclusión, hacer un peritaje que explique todos estos procesos neuropsicológicos, es crucial para la toma de decisiones de jueces y magistrados, es muy relevante tener la capacidad de poder explicarlos de forma clara y digerible para que se tome en consideración.
Ya por último es menester considerar las implicaciones éticas y profesionales al momento de emitir un dictamen, ya que puede privar de la libertad a una persona inocente o puede dejar en libertad a un delincuente por faltas de pruebas. Hacer un buen trabajo teórico metodológico, nos acerca al marco de la realidad y a un esclarecimiento de los hechos, sin llegar afectar ni vulnerar los derechos de cada individuo, siguiendo a detalle cada uno de los protocolos. Las pruebas que solicita un juez deben contener sustento científico, quedarse solo en el decir de una persona recae en la ambigüedad.
